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    Acuerdo nuclear: Irán no confía en Occidente

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    02.11.09
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    DUBAI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — A quienes no entienden por qué Irán da tantas vueltas en las negociaciones de un acuerdo nuclear, Mahmoud Ahmadinejad seguramente les despejó las dudas cuando dijo que su país no cree en las promesas de Occidente.

    Desde hace días que Irán viene insinuando que apoyaría un elemento central de una propuesta de las Naciones Unidas --la de enviar el 70% de sus reservas de uranio enriquecido a baja intensidad al exterior--, pero que deseaba cambiar algunos detalles.

    Esos "detalles" equivalen a una contrapropuesta. Básicamente, los iraníes quieren conservar el uranio en su país, algo que Occidente jamás aceptaría. De todos modos, nadie baja los brazos y Washington y sus aliados esperan que Teherán modere su posición.

    Observadores occidentales creen que Irán está todavía tanteando el ambiente y poniendo obstáculos para ver qué pasa.

    Las negociaciones entre Irán y Occidente han sido siempre lentas. Desde que los iraníes reanudaron el enriquecimiento de uranio hace tres años, ante la oposición de Occidente, Teherán se las ha ingeniado para ofrecer pequeñas concesiones esporádicamente, evitando sanciones grandes.

    "Irán considera que tiene el tiempo a su favor", manifestó Mustafa Alani, analista del Centro de Investigaciones del Golfo (Gulf Research Center) en Dubai.

    Ello se debe a que el país no tiene presiones internas para que acepte acuerdos impopulares. Resistirse al acuerdo, por otro lado, puede generar dividendos a corto plazo.

    Ahmadinejad y sus aliados de línea dura pueden presentarse como los custodios de la dignidad nacional, algo que resulta particularmente tentador al presidente en un país que se enorgullece de sus avances en el campo nuclear.

    Ahmadinejad explota este tema y circuló un comunicado del gobierno en el que se alude a las negociaciones sobre el asunto nuclear como a una pelea entre Goliat (Irán) y un insecto molesto. "Mientras los enemigos usan todas sus armas, la nación iraní resiste... (Los enemigos de Irán) Son como un mosquito", expresó el mandatario.

    Acto seguido dijo que Occidente tiene una larga historia de promesas no cumplidas y que Irán "no confía" en las negociaciones.

    Esa falta de confianza tiene sus razones de ser. Irán dice que antes de la revolución islámica de 1979 acordó con Francia una participación de un 10% en una planta nuclear y que esperaba recibir 50 toneladas de gas UF-6, que puede ser transformado en uranio enriquecido. Acota que jamás recibió ni un gramo.

    Los líderes iraníes afirman que esa es una nueva manifestación de la actitud de intimidación de Occidente, que no tiene el menor interés en supervisar el programa nuclear de Israel. Se cree que los israelíes tienen armas nucleares, por más que nunca lo hayan aceptado públicamente.

    Las autoridades iraníes expresan también preocupación por su autosuficiencia y ante la posibilidad de quedar a merced de Occidente para conseguir combustible para sus reactores. Estos son asuntos que los iraníes se toman muy en serio y parece poco probable que sus líderes los exploten y luego acepten el proyecto de la ONU.

    Irán insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos --investigación y generación de energía-- y ha propuesto que se le permita enriquecer uranio que puede ser usado en reactores, bajo la supervisión de la ONU.

    A Occidente no le interesa eso y amenaza con sanciones si Irán sigue enriqueciendo uranio. Incluso habla de castigar a las empresas extranjeras que vendan y transporten productos de petróleo refinado a Irán, un tema que inquieta a los iraníes, que importan el 40% de su gasolina y otros combustibles.

    En Teherán, no obstante, no hay pánico. Los iraníes están acostumbrados a resistir sanciones de Occidente y tienen buenas relaciones comerciales con China y Rusia.

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