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AL DíA
Convenios de Ginebra: Aprender del pasado
12.08.09Irak, Afganistán, Gaza, Colombia, Filipinas, Georgia, Haití, Líbano, Liberia, República Democrática del Congo. Estos son algunos de los países en los que los conflictos armados privan a los civiles de sus derechos básicos y los exponen al peligro, convirtiéndolos en víctimas. Al cumplirse 60 años de la firma de los convenios universales que le pusieron límites a la forma de hacer la guerra, las personas comunes, en numerosas partes del planeta, siguen estando desprotegidas. El desafío, aprender del pasado para afrontar mejor el futuro.
Los equipos de la Cruz Roja hacen lo imposible por llegar a las zonas en conflicto para asistir a los civiles - Foto: CICREl 12 de agosto de 1949 se firmaron los Convenios de Ginebra, conformando la espina dorsal del Derecho Internacional Humanitario. Los 194 países que los suscribieron les dieron carácter universal y no buscaron poner fin a las guerras, sino limitar la barbarie cometida durante los conflictos armados, poner límites a la forma de hacer la guerra y garantizar la protección de las personas civiles.
Una investigación encargada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) demuestra que, 60 años después, los Convenios se siguen viendo como instrumentos pertinentes y viables. Sin embargo, lograr que las disposiciones jurídicas de los Convenios se hagan realidad sobre el terreno sigue siendo un importante desafío. Dominique Liengme, jefa de la delegación del CICR en Tiflis, capital de Georgia, dice: "Lo que está escrito debe respetarse, y allí radica el problema: en el respeto de las leyes vigentes".
“Sobre el terreno, vemos que el Derecho Internacional Humanitario se viola con regularidad, desde el desplazamiento masivo de civiles hasta los ataques indiscriminados y los malos tratos infligidos a los prisioneros", asegura el presidente de la Cruz Roja Jakob Kellenberger. “Incluso la guerra tiene límites y si las normas existentes se respetaran en mayor medida, gran parte del sufrimiento causado por los conflictos armados podría evitarse. Desde una perspectiva más positiva, muchas de estas violaciones ya no pasan desapercibidas. Cada vez más, los responsables deben rendir cuentas de sus acciones, lo cual es una señal de progreso”.
UNA CUESTIÓN DE VOLUNTAD
Desde los Estados hasta los grupos armados no estatales, u organizaciones terroristas, están obligados a respetar esas normas. En un mundo en el que las guerras ya no se libran como hace 60 años, la voluntad política es fundamental y necesaria para que las disposiciones jurídicas sean una realidad sobre el terreno.
Si los Convenios de Ginebra se respetasen, los civiles y los combatientes enfermos, heridos o capturados estarían protegidos y supervisados. En estas leyes internacionales está contemplado el accionar de organizaciones como la Cruz Roja para visitar a prisioneros, organizar operaciones de socorro, reunir a familias separadas y otras actividades humanitarias necesarias ante conflictos armados.
“En los últimos años, se puso en tela de juicio la pertinencia del Derecho Internacional Humanitario, habida cuenta de la creciente complejidad de los conflictos armados, de la dificultad que supone distinguir entre combatientes y civiles, así como de hechos como el terrorismo y la guerra asimétrica", dice Kellenberger. “No cabe duda de que las normas existentes siguen siendo pertinentes y que el principal reto sigue siendo el de lograr un mejor cumplimiento del derecho. Al mismo tiempo, en los conflictos armados actuales, se han de aclarar algunos conceptos clave y fortalecer algunas normas hasta ahora insuficientes", añadió Kellenberger.
ZONA DE GUERRA
Una investigación de la Cruz Roja realizada en ocho países que atravesaron recientemente -o que experimentan ahora- un conflicto armado, arrojó luz sobre las necesidades y las expectativas de las personas involucradas en una guerra. Afganistán, Colombia, Filipinas, Georgia, Haití, Líbano, Liberia y República Democrática del Congo fueron los países encuestados.
“La mayor parte (el 75%) de las aproximadamente 4.000 personas encuestadas en los ocho países afirma que debería haber límites sobre lo que los combatientes pueden hacer en el curso de los combates”, asegura el director de la Cruz Roja para Derecho Internacional, Philip Spoerri. “Pero, cuando se les pregunta si han oído hablar de los Convenios de Ginebra, apenas menos de la mitad dice saber que existen esas normas. Entre ellos, un 56% cree que los Convenios limitan el sufrimiento de los civiles en tiempo de guerra”.
En Liberia, el 65% de los encuestados manifiesta haber oído hablar de los Convenios y, entre ese grupo, un sorprendente 85% cree que los tratados tienen una repercusión “grande” o “bastante importante”. En cambio, notablemente, en el Líbano, aunque es similar el porcentaje de personas (el 69%) que conocen los Convenios, solo el 36% cree que son eficaces para limitar el sufrimiento.
"Los resultados revelan un apoyo generalizado a las ideas básicas que subyacen a los Convenios de Ginebra, y al Derecho Internacional Humanitario en su conjunto, por parte de las personas que han vivido realmente en países afectados por la violencia y los conflictos. Considero muy alentador el hecho de que, a pesar de haber afrontado el horror de los combates, esas personas tiendan a convenir en que hay ciertos tipos de comportamiento que son inaceptables, como el asesinato de civiles, el secuestro, la tortura, los ataques a monumentos religiosos, los saqueos y la violencia sexual”, explicó Spoerri.
"Sin embargo, en la encuesta se muestra también que la percepción sobre la repercusión de esas normas sobre el terreno es mucho más débil que el apoyo que reciben. Consideramos este hecho como un claro indicador de que la población de los países afectados por la guerra quiere que se respete y aplique mejor el derecho”, concluyó.Otras notas que te invitamos a leer
¿Convenios? ¿Qué convenios?
El artículo 47 del Convenio de Ginebra habla de la necesidad de “difundir lo más ampliamente posible el texto del presente Convenio”. A 60 años, esa necesidad sigue siendo tan acuciante como entonces. Los civiles afectados por conflictos bélicos deben exigir que se respete sus derechos humanos y la legislación que los ampara, pero ¿cómo reclamar lo que se desconoce?
En una encuesta realizada por Gallup International Association a finales de 2008, se preguntó a los encuestados si sabían de la existencia de los Convenios de Ginebra y si creían que estos eran efectivos. Un poco más de la mitad de los encuestados dijo haber oído hablar de los Convenios y un poco menos de la mitad de esas personas dijo creer que los Convenios eran efectivos para limitar el sufrimiento de las personas civiles en tiempo de guerra.
La primera pregunta fue: ¿Son conocidos los Convenios de Ginebra?
El 55% de los encuestados dijo haber oído de los Convenios de Ginebra, el 37% dijo no saber de la existencia de estos instrumentos, el 8% dijo no estar seguro y el 1% se negó a responder.
El conocimiento acerca de los Convenios de Ginebra varió ampliamente de un país a otro, de sólo el 8% en Nigeria a un casi universal 96% en Islandia. Es interesante comprobar que hubo escasa correlación entre el conocimiento de los Convenios y la participación en los conflictos: algunos países que actualmente viven o han vivido recientemente un conflicto demostraron un conocimiento de los Convenios por encima del promedio, mientras que en otros países afectados por conflictos ese conocimiento estuvo por debajo del promedio.
Apenas un poco más de la mitad de la población encuestada manifestó haber oído acerca de los Convenios de Ginebra, mientras que más de un tercio nunca lo ha hecho.NOTAS RELACIONADAS-
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