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CONFINES
Crece el embarazo adolescente en Latinoamérica
por Maximiliano Sbarbi Osuna | 08.11.09La desinformación sobre anticoncepción y la falta de cumplimiento de las leyes sobre educación sexual en las escuelas son las principales causas del crecimiento de los embarazos adolescentes en América Latina. Esta situación trae como consecuencia el aborto y la exclusión social de las adolescentes embarazadas.
El incremento del embarazo adolescente en América Latina preocupa a las autoridades.Los ministerios de Salud de varios países latinoamericanos alertaron sobre el crecimiento de los embarazos adolescentes en la región. En tanto, un seminario organizado semanas atrás en Santiago de Chile por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presentó un documento que detalla que la fecundidad adolescente casi se duplicó en los últimos 50 años, pasando del 8,5 % de embarazadas menores de 20 años, en la década de 1950, a 14,3 % en los primeros años de este siglo.
En países como México y Venezuela la cifra alcanza el 18 por ciento. Mientras que en Argentina nacen por año unos 100 mil niños de madres adolescentes, de acuerdo con el Ministerio de Salud.
Las conclusiones que se pueden extraer de los datos aportados por los organismos gubernamentales y no gubernamentales en el último mes apuntan principalmente a la desinformación sobre anticoncepción y a la falta de cumplimiento de las leyes sobre educación sexual en las escuelas.
Una encuesta realizada el mes pasado por el Centro Latinoamericano Salud y Mujer (CELSAM) afirmó que en la ciudad de Buenos Aires el 50 % de los adolescentes no habían recibido información acerca de anticoncepción en los colegios, a pesar de que esté vigente la Ley Sobre Educación Sexual promulgada en 2006.
El informe de CELSAM indica que la principal preocupación de los adolescentes en cuanto a la sexualidad no es evitar embarazos no deseados, sino las enfermedades de transmisión sexual.
Sin embargo, la falta de información no es la única causa de los embarazos prematuros. La precocidad en el inicio de la vida sexual va en aumento como consecuencia de la falta de diálogo entre padres e hijos sobre este tema, que en gran parte sigue siendo tabú. Además, la presión grupal induce a los menores en edad reproductiva a acercarse al sexo cada vez más temprano, lo que es exacerbado también por el bombardeo erótico de los medios de comunicación.
De acuerdo con los especialistas, sólo el 10 % de los adolescentes utilizan algún método anticonceptivo en su primera relación sexual. En Argentina esta cifra es del 13,5 por ciento.
Además, en varias naciones del continente, la falta de recursos en hospitales públicos, impiden que éstos brinden anticonceptivos gratuitos. Asimismo, en países con altos porcentajes de población indígena el Estado no les imparte educación sexual a las poblaciones originarias, ya que en muchos casos no existen escuelas bilingües. En México, más del 15 % de los adolescentes indígenas no hablan castellano.
Las hijas de madres adolescentes tienden a repetir su prematura experiencia en un 67 %, de acuerdo con un informe de Naciones Unidas del año 2004. Además, América Latina tiene el grado más alto de embarazos adolescentes del mundo, con la excepción de África subsahariana.
CONSECUENCIAS
Existen múltiples debates sobre los efectos que causan las concepciones prematuras. El primero de todos es el del aborto, desde el punto de vista médico y ético. En América Latina, alrededor de 46 millones de embarazos anuales terminan siendo abortados en condiciones inseguras.
Sin embargo, se dejan de lado temas importantes como la exclusión social de las adolescentes embarazadas. En muchos casos se les niega la escolaridad o se ven obligadas a abandonar sus estudios para conseguir un empleo que le de el sustento a su hijo.
Es frecuente en la región la condena familiar, ya que en lugar de apoyar a las jóvenes madres, se las castiga y margina, lo que les genera una gran culpa, además de la gran responsabilidad que deben afrontar.
La mayoría de las madres jóvenes abandonan el colegio no porque sea un fracaso la maternidad adolescente, sino porque muchas veces se ven condenadas al fracaso por la falta de inclusión educativa y laboral.
Flexibilizar las inasistencias justificadas en las madres adolescentes o incluir guarderías en algunos establecimientos de educación media o superior aliviaría el peso social que deben soportar.
La sociedad, por medio del Estado, debería en primer lugar ejercer el derecho a la educación sexual de niños y adolescentes, luego tendría que buscar los mecanismos de contención de las madres jóvenes para que no vean frustrados sus proyectos de vida.
Pero, un elemento fundamental es el nivel de comunicación que los jóvenes tengan con sus padres, ya que cuanto más fluido sea el diálogo, más probabilidades hay de que se generen comportamientos sexuales responsables. -
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