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MEDIO AMBIENTE
Cuba incursiona en el ecoturismo
06.10.09Cerca de La Habana se encuentra la reserva ecológica más grande del Caribe –600.000 hectáreas repletas de plantas y animales silvestres– que Cuba espera convertir en el eje de un ambicioso plan de turismo ecológico.
La reserva de Boca de Guama tiene 4.000 ejemplares de cocodrilos cubanos y representa un atractivo turístico ecológico - APEl cocodrilo 0383 es demasiado pequeño como para resultar una amenaza. Nació hace apenas tres semanas y es muy diminuto, pero ya tiene 64 dientes, que brillan como si fuesen un vidrio molido expuesto al sol tropical. Sus mordeduras no lastiman y un coletazo suyo produce apenas un cosquilleo.
"Espere unos meses y le arrancará la mano", comenta Andrés Arancibia, director de un centro reproductor de cocodrilos en la reserva ecológica de Boca de Guama. Cuba cree que 0383 y miles de maravillas de la naturaleza como él pueden revolucionar su naciente turismo ecológico.
Los ingresos del turismo, fundamentales para la economía cubana, disminuyeron en medio de la crisis económica mundial y las autoridades realizaron una conferencia con la participación de sus principales funcionarios de la industria y operadores de tours europeos y canadienses para darle impulso al turismo ecológico, que hoy representa un 4% de la industria turística cubana, según el viceministro de turismo Alexis Trujillo.
"Nuestro mayor atractivo siempre serán el sol y la arena", expresó. "Pero queremos diversificarnos. El turismo ecológico es el futuro". Trujillo espera este año un aumento del 3% en la cantidad de visitantes, que en el 2008 fue de 2,5 millones, cifra sin precedentes, pero dijo que difícilmente generen ingresos del orden de los 2.500 millones de dólares, como el año pasado, porque han tenido que bajar los precios.
Cuba confía en aumentar sus ingresos con turistas con conciencia ecológica, que generalmente están dispuestos a gastar más y a permanecer en un lugar más tiempo que aquellos que simplemente buscan una playa barata para pasar unos días. El turista ecológico no solo busca el contacto con la naturaleza y hace ciclismo, caminatas y buceo, sino que se interesa en los atractivos sociales y culturales.
"Hay muchas cosas para ver y hacer de contenido ecológico. El turismo ecológico puede atraer muchos visitantes", afirmó una agente de viajes estadounidense que visitó la isla cuatro veces y pidió no ser identificada para evitar cualquier posible entuerto con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que mantiene su embargo a Cuba. Los turistas estadounidenses tienen prohibido visitar la isla, aunque muchos ignoran esa prohibición. "Cuando se acabe el embargo y haya más turistas estadounidenses", dijo la agente, "el ecoturismo podría atraer mucha gente. Pero deben manejarlo con mucho cuidado", asegura.
Un atractivo importante es el parque nacional localizado cerca de Bahía de Cochinos donde se realizó la conferencia: la Ciénaga de Zapata, que es la reserva natural más grande del Caribe. Son más de 600.000 hectáreas de canales cubiertos de mangles en los que abundan los animales silvestres.
Se encuentra a unos 200 kilómetros al sudeste de La Habana y cuenta con 354 especies de aves, desde flamencos hasta colibríes, y 130 variedades de plantas, incluidas muchas que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. La reserva de Boca de Guama tiene 4.000 ejemplares de cocodrilos cubanos y representa otro atractivo turístico.
Constanze Walsdorf, de la agencia Aventura Tours de Freiburg, Alemania, que ofrece 15 viajes a Cuba para turistas con conciencia ecológica, asegura que no ha habido una merma en la demanda como resultado de la crisis económica.
"Hay mucho interés, y sigue creciendo", manifestó.
Cuba figura entre los países que menos emisiones de gases con efecto invernadero genera, pero no necesariamente por elección propia. Cuesta mucho tener un auto y en el interior hay más carros tirados por caballos que automóviles. Además, la industria pesada es tan ineficiente que, por más que use anticuada maquinaria de la era soviética, produce muy poco y no contamina demasiado el ambiente.
Si bien muy poca gente vive en Zapata, hay varios hoteles, incluidas cabañas en pequeños islotes. Las lanchas llevan al visitante por canales y lagunas con abundante vegetación, por donde sobrevuelan águilas. Las embarcaciones dejan un surco de aceite en el agua.
Las autoridades dicen que pondrán un límite a la cantidad de visitantes permitida para asegurarse de que no se destruye la naturaleza. Ciertas áreas del parque nacional estarán vedadas a los visitantes. -














