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OBSERVADORES
El amigo americano
por Eduardo Berezán | 17.04.09El presidente de Estados Unidos desembarcó en América Latina desplegando su política de seducción. ¿Logrará la era Obama darle un nuevo impulso a las tan dañadas relaciones de su país con América Latina?
El presidente de EE.UU. Barack Obama junto al presidente de México Felipe Calderón - AP¿Cómo saldrá Barack Obama de la reunión en Puerto España? Para los observadores no hay dudas de que el presidente norteamericano dará una buena impresión. Es carismático y se dice que también tiene una gran capacidad para la empatía, es alguien que sabe escuchar. Pero muy pocos creen que lleve algo concreto a la cumbre caribeña.
Según Jeffrey Davidow, coordinador de la delegación norteamericana, el presidente hablará de la necesidad de proteger a los más pobres y podría anunciar medidas para alentar el microcrédito. También es probable que proponga fortalecer la cooperación energética regional o se comprometa a dar su apoyo a un eventual aumento del capital del BID, el Banco Interamericano de Desarrollo. Más allá de las conjeturas lo cierto es que con casi cien días en el poder, Barack Obama cuenta con bastante crédito político en la región.
La decisión de cerrar la cárcel de la base naval de Guantánamo fue bien recibida en America Latina, lo mismo que cuando habló en la cumbre del G-20 en favor de otorgar más recursos económicos para que los países pobres puedan enfrentar a la crisis económica mundial.
En una muestra de buena voluntad y tal vez esperando algún gesto de vuelta, esta semana levantó por decreto las restricciones a los viajes y remesas de cubano-estadounidenses a Cuba. Justamente Cuba, la única nación que no participará de la cumbre ya que fue expulsada de la OEA en 1962, podría aparecer en la agenda del encuentro.
Los países latinoamericanos apoyan los llamados a levantar el embargo comercial norteamericano contra la isla impuesto hace más de cuatro décadas y la ausencia cubana en la cumbre podría disparar el tema. A pesar del crédito político del que dispone el presidente norteamericano, le quedaría un buen trecho para mejorar la imagen de su país en la región, muy resquebrajada tras la gestión de George Bush. Por otro lado Estados Unidos ya no es tan relevante para América Latina como lo era en otros tiempos. La región parece haber encontrado un camino propio, producto de su desarrollo histórico y también de los errores de Washington.
LA “OTRA” CUMBRE
La cumbre de las Américas estará también marcada por la actual crisis económica mundial de la que no se sienten responsables los países latinoamericanos. Mientras los mandatarios de 34 países comienzan a llegar a Puerto España, en Río de Janeiro, Brasil, se lleva a cabo la edición latinoamericana del Foro Económico Mundial. El “Davos” latinoamericano reúne a representantes del poder económico y político de la región y allí se intenta dar respuestas a la crisis económica mundial.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva al abrir el encuentro fue bastante contundente. “No hay solución sin participación efectiva de los países en desarrollo. No creamos el problema, pero somos parte fundamental de la solución", subrayó Lula. La solución según Lula, casi transformado en vocero regional, pasa por un nuevo orden mundial, más equitativo, más regulado. La región, dice el presidente brasileño, puede dar respuestas proponiendo un nuevo sistema financiero que entre otras cosas establezca controles no sólo para los países en desarrollo, sino también para los países desarrollados.
El Foro Económico Mundial de Río es algo así como una previa de la Cumbre de las Américas. Una cumbre marcada por la presencia de un nuevo presidente norteamericano y por una América latina, sin dudas, diferente. -
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