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AL DÍA
El Premio Nobel de la Paz envía 13.000 nuevos soldados a Afganistán
13.10.09Según fuentes periodísticas, Barack Obama habría ordenado el envío de 13.000 nuevos hombres. La medida llega en momentos en que Estados Unidos revisa su estrategia en Afganistán y cuando el comandante militar en ese país pidió un refuerzo de 40.000 soldados para poder combatir con éxito a los talibanes. ¿Cuál es el rol de Al Qaeda? ¿Qué fuentes de financiación utiliza? ¿Por qué la situación en Pakistán amenaza con desestabilizarlo todo? ¿Cuáles son los desafíos de Obama en esta guerra que tantas veces se dio por terminada?
Los cascos, armas y botas de dos soldados muertos en el sur de Afganistán, un símbolo de los problemas que EE.UU. enfrenta en este país - APEl flamante Premio Nobel de la Paz y presidente de Estados Unidos Barack Obama enviará otros 13.000 soldados a Afganistán, además de los 21.000 que ya anunció en marzo, según versiones del diario The Washington Post.
El refuerzo es "principalmente" con hombres de apoyo, como ingenieros, médicos, expertos de inteligencia y policía militar, dijo el diario -que citó a un funcionario de Defensa-, y lleva al total aprobado por Obama a 34.000 hombres.
La medida llega en momentos en que Estados Unidos revisa su estrategia en Afganistán y cuando el comandante militar en ese país, general Stanley McChrystal, pidió un refuerzo de 40.000 soldados.
A comienzos de octubre Estados Unidos tenía unos 65.000 hombres en Afganistán, y otros 124.000 ocupando Irak.
LA GUERRA DE OBAMA
Estados Unidos invadió Afganistán a fines de 2001, tras los ataques del 11 de setiembre, y desde entonces mantiene soldados allí.
Obama heredó de la administración Bush una guerra que muchas veces se dio por terminada pero cuya complejidad superó a la larga a la caótica situación que se vivió años atrás en Irak.
Sin embargo, según el gobierno estadounidense, la presencia de Al Qaeda ha ido diluyéndose en Afganistán en los últimos ocho años.
Ya no existe la formidable red de campamentos y refugios donde Osama bin Laden y sus secuaces entrenaron a miles de jóvenes musulmanes para librar una guerra santa y se cree que apenas sobrevive un centenar de militantes.
Según el gobierno estadounidense, ese núcleo probablemente imparte instrucción en pequeña escala sobre fabricación de bombas y tácticas de lucha conducida por instructores que entran y salen de Pakistán.
La evaluación de la verdadera fuerza y amenaza que impone Al Qaeda es el centro del debate en Washington para determinar si cabe o no intensificar la presencia militar estadounidense en este país. La guerra fue lanzada poco después de los ataques terroristas del 2001 para erradicar a la red de Bin Laden y negar al movimiento miliciano un refugio en el Afganistán gobernado por los talibanes.
"Si el Talibán regresara al poder, creo que somos suficientemente fuertes como para impedir que nos vuelva a atacar castigándolo enérgicamente y conteniéndolo con aliados regionales como India, China y Rusia", opinó Leslie Gelb, ex funcionario del Departamento de Estado.
Pero Bryan Glyn Williams, un profesor asociado de la Universidad de Massachusetts que vigila los cibersitios de los milicianos, dijo a la Associated Press que ha recolectado informes de un gran número de combatientes de Al Qaeda en varias provincias afganas, además de Pakistán.
Michael Scheuer, ex analista de la CIA que rastreó a Bin Laden durante tres años, cree que el gobierno puede haber subestimado el papel de Al Qaeda en Pakistán porque la organización prefiere trabajar discretamente suministrando logística, propaganda y entrenamiento a los aliados locales.
Se cree que la mayoría de los extranjeros que luchan contra la OTAN en Afganistán son paquistaníes pastunes y uzbecos, que son más difíciles de identificar que los árabes debido a sus similitudes étnicas con los afganos.
Las bajas de la OTAN han aumentado notablemente este año a manos del resurgente Talibán, y el general estadounidense Stanley McChrystal pidió hasta 40.000 soldados más para reforzar la seguridad, especialmente en el norte y el oeste de Afganistán.
Los opositores a esa estrategia, incluido el vicepresidente estadounidense Joe Biden, preferían mantener el nivel actual de fuerzas y concentrarse en ataques con misiles y operaciones de fuerzas especiales en la vecina Pakistán, donde muchas figuras clave de Al Qaeda han buscado refugio.
Es en Pakistán donde los talibanes se hacen fuertes combatiendo al ejército con éxito, acosándolo hasta en sus propios cuarteles, provocando atentados en todo el territorio y obligando al gobierno paquistaní y al estadounidense a preocuparse por la seguridad del arsenal nuclear que posee el país.
¿EN MANOS SEGURAS?
Aunque el Talibán nunca abrazó totalmente la doctrina de Al Qaeda de una jihad (guerra santa) mundial, el movimiento se ha propagado entre los pastunes en Pakistán, amenazando la estabilidad de esa nación provista de armas nucleares.
"Cuando uno ve cada vez menos Al Qaeda en una insurgencia islamista, casi seguramente significa que es más efectiva que cuando es más visible", opina Scheuer. "Estoy seguro de que Al Qaeda sigue movilizando algunos cuadros para fortalecer las filas del Talibán".
Algunos expertos creen que Al Qaeda opera en Afganistán por medio de Lashkar al-Zil, o "El ejército de las sombras", que se cree ha lanzado ataques en el este de Afganistán y en Pakistán.
Aun aquellos que dudan de que los seguidores de Bin Laden puedan retornar, no descartan tal posibilidad dada la política tribal afgana donde las alianzas forjadas hoy se descartan mañana.
"Afganistán es un lugar complicado que siempre ha trabajado en base a discusiones y acuerdos en los que nadie sale como completo perdedor ni tampoco como completo ganador", dice Richard Bassett, observador de las Naciones Unidas de Al Qaeda y el Talibán.
Sea como fuere, la presencia de Al Qaeda ha disminuido en gran medida desde los ataques terroristas del 2001 que desencadenaron un mes después una invasión encabezada por Estados Unidos.
Bassett cree que los líderes talibanes afganos nunca permitirían nuevamente que los agentes de Al Qaeda operasen libremente porque los culpan de haber provocado la guerra que desplazó del poder a su grupo.
"En cierto modo Al Qaeda siente hoy que su futuro está más con los grupos del Talibán en Pakistán que con los grupos del Talibán en Afganistán", agregó.
Bruce Hoffman, experto en contraterrorismo en la Universidad de Georgetown, cree que un fracaso estadounidense en Afganistán sería esgrimido por Al Qaeda como una victoria que fortalecería al grupo volviese o no con todo a ese país.
"Hace siete años enfrentaban una aniquilación y por cierto se han repuesto de ese revés", opinó. "El retiro (estadounidense) tendría un enorme valor para ellos. Se jactarían de haber derrotado a la única superpotencia en el mundo".Una cuestión de efectivo
El Talibán tiene una mejor situación económica que Al Qaeda y se mantiene con una amplia gama de actividades delictivas para poder financiar sus atentados, anunció un funcionario del Departamento del Tesoro.
David Cohen, subsecretario del departamento en financiamiento terrorista, dijo que el Talibán extorsiona a agricultores de opio y traficantes de heroína involucrados en el creciente contrabando de drogas en Afganistán. Los talibanes también exigen pagos de protección a los dueños de negocios legítimos en el país, explicó el funcionario durante una conferencia sobre métodos para enfrentar el lavado de dinero.
Según Cohen, Al Qaeda es una organización a la que le falta financiación y está perdiendo poder. Su mala situación se debe a los esfuerzos estadounidenses y de los aliados de Estados Unidos para cortar las fuentes de financiamiento del grupo al enfrentarse a sus ricos donantes e interferir en su habilidad de mover dinero.
Durante la primera mitad del 2009, los líderes de Al Qaeda hicieron cuatro llamados pidiendo dinero para impulsar su reclutamiento y entrenamiento.
"Creemos que Al Qaeda se encuentra en su peor situación financiera en varios años y, como resultado, su influencia es cada vez menor", indicó Cohen durante la conferencia, organizada por la Asociación estadounidense de Banqueros y la Asociación estadounidense de Abogados.
El funcionario dijo, sin embargo, que la situación podría cambiar pronto porque aún existen donantes dispuestos a ayudar al grupo.
Richard Holbrooke, el enviado especial estadounidense a Afganistán y Pakistán, ha dicho que los talibanes reciben la mayor parte de su dinero de benefactores privados en el Golfo Pérsico.
El principal comandante estadounidense en Afganistán, el general Stanley McChrystal, dijo en un informe reciente que las diversas fuentes que tiene el Talibán para financiarse dificultan frenar su capacidad de operación. -
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