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AL DÍA
El triángulo que tensiona a Latinoamérica
por Maximiliano Sbarbi Osuna | 13.11.09Mientras los guardias fronterizos se miran desconfiados a cada lado de la frontera entre Colombia y Venezuela, Ecuador sigue acusando al gobierno de Álvaro Uribe por el espionaje dentro de su territorio. La firma del acuerdo entre Bogotá y Washington para la instalación de bases militares estadounidenses en territorio colombiano despertó la ira de Correa y Chávez y desde hace meses tensa las relaciones entre los tres países, obligando a Brasil a mediar mientras el resto de la región observa entre la aceptación, la tibia condena o la indiferencia. Mientras Chávez prepara a su pueblo para la “guerra”, Colombia lo denuncia ante la ONU y nadie conoce el final de este culebrón que se rescribe capítulo a capítulo.
Hugo Chávez, Alvaro Uribe y Rafael Correa, un triángulo que tensiona a Latinoamérica - APLa tensión entre los gobiernos de Venezuela y Colombia está reduciéndose, pero esto no significa que el grave problema que afecta a ambas naciones comience a resolverse.
La búsqueda de diálogo por parte de Brasil y la negación del presidente venezolano Hugo Chávez de haber hecho un llamado a la guerra es un signo de que no va a haber un conflicto bélico abierto. Sin embargo, la guerra armada ya existe y abarca un ámbito mucho más amplio que el cruce de acusaciones entre los mandatarios.
En principio, la guerra de baja intensidad en la frontera ya ha cobrado varias víctimas en los últimos años, como por ejemplo los diez futbolistas asesinados el mes pasado por supuestos paramilitares colombianos del lado venezolano de la frontera, en el estado de Táchira. Esta masacre se conoció como el asesinato de los futbolistas del Chururú.
La infiltración de guerrilleros del ELN y FARC colombianos en Venezuela se produce casi a diario, al igual que el cruce de paramilitares y espías enviados por el gobierno de Bogotá. Actualmente, en Caracas están detenidos dos presuntos agentes colombianos, mientras que Bogotá expulsó a un diplomático venezolano por estar acusado de espiar a Pedro Carmona, el empresario que participó del golpe que derrocó a Chávez en 2002, asumiendo brevemente la presidencia, y que ahora se encuentra exiliado en Colombia.
De acuerdo con las acusaciones de Caracas, las gobernaciones de Táchira y Zulia, dos estados fronterizos con Colombia que cuentan con oligarquías poderosas, estarían habilitando el paso ilegal de los paramilitares colombianos para defenderse de las guerrillas izquierdistas de Colombia y además del Frente Bolivariano de Liberación, cercano a Chávez. Los gobernadores aseguran que las guerrillas cercanas a Chávez estarían extorsionando a varios empresarios de la región.
Por eso, la tensión no se centra sólo en las sedes gubernamentales de las capitales, sino que también existe un choque entre Caracas y los gobernadores de Táchira y Zulia. Estos gobernadores actuarían en concordancia con el presidente colombiano Álvaro Uribe, en caso de que el conflicto binacional se viese incrementado.
El presidente de Brasil, Lula da Silva convocó a los dos presidentes a dialogar el próximo 26 de noviembre en la localidad brasileña de Manaos, invitación que no ha sido confirmada ni por Caracas ni por Bogotá.
En tanto, la comunidad Iberoamericana llamó a tratar este tema, con Uribe y Chávez presentes, en la próxima cumbre que se va a realizar en Portugal el 30 de noviembre.
CORTINA DE HUMO
Varios analistas coinciden en que las duras declaraciones de Chávez, que aludieron a prepararse para la guerra con Colombia, son pura retórica y que además están siendo aprovechadas tanto por el mandatario venezolano, como por Uribe. Ambos presidentes están sufriendo importantes descensos en sus niveles de popularidad, a pesar de que los mantienen altos en comparación con otros países de la región.
Uribe quiere impedir la caída de su imagen ante diversos escándalos en su entorno, como por ejemplo las relaciones con el narcotráfico y paramilitares y también por subsidios agrarios otorgados a familias de hacendados en lugar de pequeños campesinos.
Las pretensiones de Uribe de convocar a un referéndum popular que lo habilite para ejercer un tercer mandato se complicaron en las últimas horas cuando una sala de conjueces electorales invalidó el proceso de inscripción y solicitud de convocatoria del referendo. Los juristas explicaron que los promotores de este proyecto de consulta electoral violaron los topes de financiación del proceso de recolección de firmas, por lo que el referendo queda en un limbo hasta que el gobierno seguramente apele la medida y la decisión pase al ámbito judicial.
Está demostrado que con cada hostilidad verbal de Chávez, la popularidad del presidente colombiano se dispara. Uribe quiere mostrarse a sí mismo como el único candidato que puede hacer frente al chavismo.
Asimismo, Chávez distrae a la opinión pública venezolana de los problemas energéticos, del desabastecimiento de agua y de la creciente inflación que afecta al país.
BASES NORTEAMERICANAS
El actual conflicto no se originó con el discurso de Chávez, sino en agosto con el anuncio de la instalación de tropas norteamericanas en siete bases de Colombia por parte del gobierno de Bogotá.
Desde ese momento, Venezuela congeló las relaciones con Bogotá, lo que perjudicó a cientos de pequeños comerciantes que cruzan la frontera para llevar productos de un país a otro y además golpeó al comercio bilateral a gran escala.
Chávez asegura que no es a Venezuela a la que hay que temer, sino a Colombia que fue el único país que lanzó una ofensiva bélica contra otro Estado soberano, en referencia a la incursión militar en Ecuador por parte de soldados colombianos, en marzo de 2008, que acabó con la vida del número dos de las FARC, Raúl Reyes.
Por otra parte, el intento de recomponer las relaciones entre Colombia y Ecuador avanzó, pero todavía no se completó, ya que todavía continúan las acusaciones cruzadas, principalmente por parte del presidente ecuatoriano Rafael Correa, que afirman que Colombia mantiene el espionaje ilegal en su territorio con la excusa de descubrir asentamientos guerrilleros en el país vecino.
A pesar de ser una decisión soberana de Colombia, el alojamiento de tropas estadounidenses en su territorio y de la modernización y sofisticación de las bases amenaza a los recursos petrolíferos, madereros e hidrográficos de los países vecinos, por lo que genera el rechazo de casi todo el continente, principalmente de Venezuela, Ecuador y Brasil.
La cercanía de las bases con estos países provoca el temor de que crucen las porosas fronteras selváticas y se cometan excesos por parte de los soldados, ya que éstos van a mantener su inmunidad jurídica que le brinda el tratado firmado con Colombia.
Con la instalación de las bases, se inicia una carrera armamentista regional y además se produciría un desequilibrio en América Latina, tal como manifestó el presidente brasileño Lula da Silva.Frontera calienteLas autoridades colombianas confirmaron la reanudación del paso desde Venezuela a Colombia por un puente fronterizo que permaneció cerrado unas horas, y destacaron que no se presentaron disturbios.
Cierres temporales en la frontera son frecuentes en las últimas semanas debido a discusiones de habitantes de la zona con agentes venezolanos que custodian el paso fronterizo.
Días atrás manifestantes lanzaron piedras a agentes de la guardia nacional venezolana, lo que desembocó en el cierre por unas cinco horas del puente "Simón Bolívar", otro de los pasos de frontera. Los manifestantes se quejaban de medidas de seguridad como intensas revisiones aplicadas por la guardia al momento de cruzar.
El gobierno colombiano decidió el miércoles presentar al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas un documento en el cual expone que el mandatario venezolano ha amenazado a Colombia con el uso de la fuerza.
Sobre el documento, Maduro añadió que la denuncia "está hecha como un guión para la guerra sucia, la guerra política contra Venezuela, contra el presidente de la República (Chávez), contra nuestro país".
"Quien hizo este documento lo sacó del guión de guerra política que el imperio (Estados Unidos) ha tenido contra Venezuela, contra Chávez, en los últimos años", acotó.
Por su parte, la ministra de Información de Venezuela, Blanca Eekhout, afirmó que Venezuela es el blanco de una guerra mediática que busca dañar la imagen del presidente Hugo Chávez.
Ante las contínuas dificultades entre Caracas y Bogotá, el candidato presidencial colombiano Alvaro Leyva dijo que envió, tanto al gobierno del presidente Chávez como al de Alvaro Uribe, una "hoja de ruta" de ocho puntos para mejorar los lazos binacionales.
Leyva, un veterano político, presentó el documento en una conferencia de prensa en la sede de su Partido Conservador, que integra la coalición oficial del gobierno de Uribe.
Entre los principales puntos de esa "hoja de ruta" está que el gobierno colombiano "suspenda temporalmente" la entrada en vigencia de un reciente acuerdo de cooperación militar con Estados Unidos, que Caracas considera una "amenaza" a su seguridad.
Leyva, aspirante presidencial para los comicios del 2010, propuso además que los dos gobiernos estudien la creación de un "cuerpo militar binacional", integrado por personal profesional de las fuerzas armadas de los dos países, para que asuma el cuidado de la línea fronteriza.
En Caracas, la ministra Eekhout afirmó "Venezuela no quiere guerras entre hermanos", lo que "hay es una guerra mediática contra Venezuela... esta dirigida a atacar Venezuela, a mentir sobre Venezuela". -
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