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AL DÍA
Estados Unidos, “enojado” con Israel
18.11.09La Casa Blanca criticó duramente a Israel después que las autoridades de Jerusalén decidieron seguir adelante con la construcción de 900 unidades habitacionales en un barrio judío del este de la ciudad. La libre interpretación del premier israelí Netanyahu de los compromisos que asumió en este proceso ofuscan tanto a Washington como a los palestinos.
EE.UU. mostró su malestar ante el avance de los asentamientos israelíes que interfieren el proceso de paz buscado por Obama - APLos palestinos reclamaron ese sector como la capital de su Estado futuro.
Uno de los principales objetivos de política exterior del presidente Barack Obama es la reanudación de las conversaciones de paz entre Israel y los palestinos. Por eso le exigió a Israel que deje de construir nuevos asentamientos y deje de ampliar los existentes en Cisjordania, un territorio que los palestinos quieren para establecer un estado independiente.
Cuando días atrás Hillary Clinton y Benjamín Netanyahu se reunieron para hablar sobre el proceso de paz, Estados Unidos salió contento de la reunión con la garantía de que Israel congelaría “parcialmente” las colonizaciones. El primer ministro de Israel consideró un triunfo que no se le exigiera para el proceso de paz la detención total y frenar todo avance sobre territorio palestino. La libre interpretación de este punto determinante en la negociación ofuscó a los palestinos, quienes horas atrás comprendieron lo laxo del compromiso de Netanyahu.
Israel insiste en que el sector oriental de Jerusalén jamás será entregado a mandato árabe, y que el resto de la ciudad permanecerá como la capital del Estado judío. En la Guerra de los Seis Días de 1967, los israelíes le arrebataron a Jordania el control del este de Jerusalén y se lo anexaron.
Las tres grandes religiones monoteístas del mundo, el judaísmo, el cristianismo y el islamismo, consideran sagrada a la ciudad.
El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu ofreció frenar las construcciones de asentamientos en Cisjordania, pero se negó a renunciar a su demanda por Jerusalén, al señalar que el estatus de la ciudad no está abierto a la negociación.
Al criticar el plan de vivienda de Israel, el vocero de Obama, Robert Gibbs, dijo que "estamos consternados". El funcionario indicó que los israelíes "están dificultando que nuestros esfuerzos (en el proceso de paz) tengan éxito".
La oficina de Netanyahu respondió de inmediato al indicar que el barrio en cuestión, Gilo, "es parte integral de Jerusalén... Se ha construido en Gilo sin interrupción durante décadas, y no hay nada nuevo en la planeación y construcción vigentes".
Los palestinos, que predeciblemente se encuentran furiosos por los proyectos de vivienda israelíes, dijeron que esta medida es un rechazo a los esfuerzos de paz de Obama.
"Este es un mensaje para el presidente Obama de que a Israel no le importa la posición de Estados Unidos", dijo Nabil Abu Rdeneh, el vocero del presidente palestino Mahmud Abbas, a The Associated Press.
"Debería haber una verdadera presión de los estadounidenses sobre los israelíes para que detengan todas estas acciones. Este tipo de actos demuestran que Israel no desea la paz y no quiere reanimar el proceso de paz, y realmente pone en riesgo los intereses de Estados Unidos", agregó el vocero. -
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