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OBSERVADORES
Estados Unidos y Brasil: Un acuerdo, muchas diferencias
por Maximiliano Sbarbi Osuna | 14.04.10En su visita a Washington Lula da Silva firmó con Obama el tan anunciado acuerdo de cooperación militar entre ambos países. Desde la región comenzaron a llover las críticas a un presidente que se caracterizó por condenar el año pasado la instalación de las bases militares estadounidenses en Colombia. A diferencia de lo que muchos temían, el acuerdo no contempla la construcción o el uso de bases por parte de militares estadounidenses en territorio brasileño y Lula se manejó con la prudencia que Colombia no tuvo el año pasado. ¿Qué alcances tiene el acuerdo? ¿Por qué momento transitan las relaciones entre Brasil y Estados Unidos?
Pese a los roces de los últimos meses, Brasil y Estados Unidos firmaron un acuerdo de cooperación militar - APEl acuerdo de defensa suscripto entre Brasil y Estados Unidos se efectuó en medio de un clima de duras críticas por parte del presidente brasileño Lula da Silva a su par norteamericano, Barack Obama.
Precisamente, las acusaciones vertidas por Lula antes de la Cumbre de Seguridad Nuclear apuntaban al tratado que habían firmado días atrás Washington y Moscú con respecto al arsenal militar atómico heredado de la Guerra Fría. “Voy a preguntarle al presidente Obama cuál es el significado de la desactivación de ojivas nucleares. Desactivar lo que ya estaba caducado no tiene sentido”, disparó Lula.
Sin embargo, los ministros de Defensa de Brasil y Estados Unidos firmaron el acuerdo, que levantó algunas polémicas y especulaciones en varios países de la región.
TRATADO MILITAR
A pesar de que el gobierno brasileño no dió detalles sobre el documento firmado, deslizó algunos datos: va a permitir el entrenamiento conjunto de ambos ejércitos, se centrará en la lucha contra el narcotráfico, proyectos compartidos relacionados con la tecnología de la defensa, intercambios de estudiantes y visitas de delegaciones de alto nivel.
Además, este acuerdo va a permitir un mejor posicionamiento de la empresa brasileña Embraer en la licitación que el Pentágono abrió para comprar unos 200 aviones de guerra. Asimismo, este pacto le da mayores oportunidades a Estados Unidos de venderle insumos militares, frente a su principal competidor, Francia, que en octubre pasado acordó con Brasil una millonaria venta de armamento.
Brasil buscó minimizar el impacto del tratado para evitar la polémica como sucedió el año pasado con el mega acuerdo suscripto por Washington y Colombia, que permite la instalación de soldados norteamericanos en siete bases colombianas, que van a ser acondicionadas para acoger además aviones y vehículos de guerra.
Sin embargo, la diferencia del tratado suscripto por Brasil con el caso colombiano es amplia, ya que existen tres cláusulas fundamentales.
No habrá acceso de militares norteamericanos a bases brasileñas. El año pasado Brasil rechazó la instalación de militares norteamericanos en la base de Recife, ante el cierre de la base militar estadounidense de Manta en Ecuador.
Otras condiciones establecen que no se permitirá el establecimiento permanente de soldados norteamericanos en territorio brasileño y no se otorgará inmunidad jurídica a los militares extranjeros, a diferencia de lo que sucede en varios países del mundo, entre ellos Colombia y Paraguay.
Los medios colombianos afines al gobierno de Bogotá ironizan sobre el fuerte rechazo que tuvo el acuerdo militar suscripto el año pasado, sin embargo otra de las diferencias es que Brasil anunció previamente a la UNASUR (la Unión de Naciones Sudamericanas) sus planes de firmar un acuerdo defensivo con Washington, en cambio Colombia lo hizo una vez que la información ya había sido publicada en la prensa.
En tanto, Washington también le restó importancia al acuerdo con Brasil. El ex subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Roger Noriega afirmó que la cooperación militar no es la respuesta a una amenaza específica, sino que busca establecer mejores relaciones institucionales.
Sin embargo, el actual subsecretario de Estado norteamericano, Arturo Valenzuela manifestó que el tratado que suscribió Washington con Brasil es similar al colombiano, ya que en ambos casos apunta a modernizar la capacidad militar de estos dos países sudamericanos. Además, agregó que sí existe una amenaza específica que enfrenta Brasil, el crecimiento del narcotráfico, por eso Estados Unidos va a estar allí "para ayudar a erradicarlo".
Estas frases fueron las que levantaron las sospechas de que el acuerdo va más allá de lo que el gobierno brasileño anunció, pero se diferencia de la injerencia directa que se plantea en Colombia.
Quizás el motivo más importante del tratado sea la posible adquisición de aviones Boeing por 4 mil millones de dólares por parte de la Fuerza Aérea brasileña.
LAS DISCREPANCIAS
Durante 2009, Washington y Brasilia mantuvieron importantes roces en varios aspectos como por ejemplo el golpe en Honduras, el acuerdo militar con Colombia, la postura frente al programa nuclear iraní, y a comienzos de este año por el despliegue de tropas norteamericanas en Haití.
Con respecto a Irán, el ministro de Defensa, Nelson Jobim afirmó anteayer que el mundo debe garantizarle a esta nación islámica que no va a ser atacada.
Pero, la principal controversia es la disparidad comercial, debido a que Washington subsidia industrias que elaboran los mismos productos que Brasil le vende a Estados Unidos, en clara violación de las disposiciones de la Organización Mundial del Comercio.
El algodón, el azúcar y la carne brasileñas se ven perjudicadas, por eso Brasil anunció que va a tomar represalias al subir los aranceles a productos procedentes de Estados Unidos. Pero, aun hay tiempo de negociar, ya que el plazo previsto para aplicar las sanciones se extendió por dos meses.Otras notas que te invitamos a leer
Campaña electoral
José Serra, antiguo rival de Lula, crece en las encuestas de cara a las elecciones presidenciales del 3 de octubre - APLos nombres de los candidatos presidenciales para las elecciones del 3 de octubre ya están sobre la mesa.
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Sin embargo, Serra debe afrontar algunas crisis como por ejemplo el futuro de la alianza con el Partido Verde, que pende de un hilo.
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En tanto, Lula -quien había anunciado el fin de su carrera al terminar su mandato- anunció que va a seguir activo en política luego de que finalice su presidencia. De acuerdo con varios analistas, este hecho perjudica a la figura de Rousseff.
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