-
AL DíA
Mujica, el gran conciliador
por Andrés Repetto – Desde Montevideo | 29.11.09Las encuestas no se equivocaron en Uruguay. José “Pepe” Mujica fue electo presidente en una segunda vuelta que desde hace algunos días ya se perfilaba definida a su favor. Obtuvo más del 53 por ciento de los votos contra el 43 de su contrincante, el ex presidente Luis Lacalle. El oficialismo frenteamplista retiene la presidencia y la mayoría en el parlamento. Ante miles de sus seguidores Mujica le habló a su pueblo, dejando en claro que no hay “ni vencedores ni vencidos” y abogó por la unidad del país. Cobertura especial de Observador Global desde Uruguay.
José "Pepe" Mujica es el flamante presidente electo de los uruguayos - APPoco después que el candidato del Partido Nacional Luis Alberto Lacalle reconociera su derrota y aclarara que José “Pepe” Mujica ya era el presidente de todos los uruguayos, en la rambla de Montevideo y ante decenas de miles de simpatizantes se hizo presente el gran ganador de la noche. Mujica apareció escoltado de su compañero Danilo Astori y del presidente Tabaré Vázquez.
En un contexto de fiesta, ante una marea humana y bajo una fuerte lluvia, “el Pepe” un líder histórico del Frente Amplio, de 74 años y pasado guerrillero, buscó ahuyentar los fantasmas de un país dividido al remarcar que no hay ni “vencedores ni vencidos” y como lo hizo el vicepresidente electo Danilo Astori, convocó a los dirigentes de otros partidos políticos.
Dueño de una particular forma de comunicarse con las masas, Mujica le habló a cada uno de los presentes cuando se dirigía a todos a la vez. “¿Sabés una cosa pueblo? Es el mundo del revés. En el estrado deberían estar ustedes”, afirmó emocionado.
Mujica rápidamente comenzó a delinear el mensaje central de su discurso y lo que, parece, será la columna vertical de su gobierno. Sin rodeos buscó dejar las cosas en claro. “Elegimos un gobierno que no tiene toda la verdad y nos necesita a todos”, aseguró. Y dijo que nadie debe tener dudas de que se equivocará en muchas de sus decisiones.
Tras pedir perdón a los demás candidatos por las "ofensas" que pudiera haber dejado la campaña electoral, expresó "mi reconocimiento al pueblo del Partido Nacional, del Partido Colorado y del Partido Independiente", los demás sectores políticos que integrarán la oposición, y les prometió que "ya conversaremos tratando de lograr todo lo que podamos en el sentido de unidad para el futuro".
En todo momento, Astori y Mujica estuvieron escoltados por el presidente Tabaré Vázquez, quien ocupó un segundo plano durante los discursos.
"Ganamos gracias a la gestión de este gobierno. Gracias, Tabaré", expresó Mujica dirigiéndose a Vázquez.
Antes de que una poderosa tormenta se desatara sobre la ciudad, Mujica prometió no darle la espalda a los problemas.
“El Pepe” había obtenido la primera vuelta del 25 de octubre con un 49% de los votos, mientras que Lacalle se había llevado el 29%.
La victoria de Mujica concede al Frente Amplio un segundo término consecutivo de gobierno de cinco años, pues Vázquez fue electo por ese partido y se convirtió en el primer presidente socialista en la historia nacional. El nuevo mandatario asumirá el 1 de marzo del 2010.
Mujica es uno de los referentes principales del movimiento tupamaro que desató una guerrilla en la década de 1960 contra gobiernos democráticos, y una década después fueron aplastados por las fuerzas armadas, que en 1973 dieron un golpe de Estado e instauraron una dictadura de casi 12 años.
En el comienzo de la jornada electoral, al ir a votar, Vázquez comparó la libertad y democracia del proceso en Uruguay con la situación de Honduras, donde las elecciones se realizaron en un escenario postgolpista. Las elecciones de los dos países "están en polos opuestos", opinó.
Unos 2,5 millones de uruguayos estaban incluidos en el padrón electoral. Algunas de las 6.870 mesas electorales debieron ser trasladas de lugar a último momento por inundaciones en algunos departamentos del norte y noroeste.
Mujica, el hombre que despertó temores en muchos uruguayos de un futuro plagado de divisiones, habló constantemente de la necesidad de convocar voluntades y de acordar.
Uruguay respira aliviado. Después de varios meses de una campaña tensa, los políticos parecen haber entendido el mensaje de los votantes. Todos los dirigentes hablan por estas horas de tender puentes y de la necesidad de unirse más allá de las diferencias partidarias.
Entrada la medianoche, en declaraciones a la prensa, el presidente electo fue incluso más allá, al asegurar que no descartaba que líderes de otros partidos integren su futuro gobierno. “Estamos abiertos a todo”, aseguró sorprendiendo a más de uno.Otras notas que te invitamos a leer
La otra cara
Luis Alberto Lacalle, candidato a la presidencia de Uruguay del Partido Nacional, reconoció su derrota frente a José "Pepe" Mujica en una conferencia de prensa - APEn un ambiente muy diferente al que se vivió en la rambla, en la sede del Partido Nacional, el ex presidente Lacalle salió a admitir los casi cinco puntos porcentuales que lo separaban de la fórmula ganadora.
Lacalle, quien pese a la derrota lució sonriente, dijo en tono conciliador que "les parecerá extraño que en momento que acabamos de librar una batalla cívica de fuerte competencia entre dos opciones, nuestras palabras sean para señalar que ella representa la unidad nacional".
Dijo también que le tocó participar en nueve elecciones y que había llegado a conocer la “caricia de la opinión pública” y también cuando la misma mano que acaricia vuelve para abofetear a los perdedores. El líder del Partido Nacional felicitó a Mujica poco después que se conocieran las encuestas a boca de urna y ante algunos silbidos de los presentes felicitó a Mujica y llamó a sus propios militantes a respetar el festejo de los rivales. "Quien toma parte en el proceso democrático tiene que saber que por el mismo hecho de haber participado se compromete a considerar que quien triunfó es el presidente de todos. Que hayamos votado en mitades no quiere decir que seamos dos países; somos un mismo pueblo", dijo.
El senador Jorge Larrañaga, candidato a vicepresidente por el Partido Nacional, habló ante sus partidarios y periodistas desde la sede central, diciéndoles que habían llamado telefónicamente a Mujica "felicitándolo y saludándolo, y poniéndonos a disposición de contribuir" con el gobierno electo.
Al igual que la fórmula electa, y después de acusaciones muy fuertes entre ambos candidatos, Lacalle, Larrañaga, Mujica y Astori tuvieron un discurso en común: trabajar en pos de la unidad del país para solucionar sus problemas más urgentes.NOTAS RELACIONADAS-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-





































