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CONFINES
Prisiones italianas: una verdadera condena
05.11.09La penitenciaría Rebibbia, en Roma, actualmente aloja a 500 presos más de los recomendados. El centro de detención fue protagonista de una demanda legal a principios de 2009, cuando un prisionero bosnio recibió una indemnización por alojarse en una celda que no cumplía con los estándares de las asociaciones contra la tortura. Acusan a las cárceles del país de ser las más densamente pobladas de Europa, y si bien las autoridades del instituto reconocen que las condiciones de vida no son óptimas, aseguran que países como Inglaterra y Francia tienen a sus convictos en reductos similares.
Las cárceles italianas son consideradas las más superpobladas de Europa, pero las autoridades penitenciarias acusan a los centros de Inglaterra y Francia de estar en las mismas condiciones. Imagen de video - APLas paredes grises de la penitenciaría romana Rebibbia encierran a 1500 presos, 500 más de los que sus dimensiones permiten. Aquí, el G8 no es una cumbre de potencias mundiales, sino un ala de la prisión. Dicho sector cuenta con reclusos como Rocco D’Amato, culpable de asesinato, y Vito Pollaci, quien fue encarcelado por robar un banco. Sus celdas son grandes y pueden pasar más tiempo al aire libre. Pueden considerarse hombres con suerte.
A pocos metros, en el pabellón G12, la situación es distinta. El ala fue condenada por la Corte Europea de Derechos Humanos por no respetar el espacio asignado a cada preso, y ordenó que el Estado le pague €1.000 en concepto de daños morales a un prisionero bosnio que estuvo en una celda superpoblada durante casi tres meses. Izet Sulejmanovic permaneció en una habitación con otras cinco personas, en la cual sólo tenía a su disposición 2,7m². El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura establece que deben contar con 7m² por preso.
El gobierno italiano intentó solucionar el problema con una ley de 2006 que bajó la cantidad de presos a la capacidad establecida originalmente, pero un alza en el crimen obligó a superpoblar las prisiones nuevamente. Este incremento en la actividad ilegal elevó drásticamente la cantidad de presos. De acuerdo al departamento de Justicia, las cárceles en Italia pueden albergar a 41mil prisioneros, pero actualmente, hay 63.000 detenidos. 22.000 de ellos no tienen ciudadanía italiana y la mayoría están relacionados con el narcotráfico.
El lento accionar de la Justicia italiana es otro motivo por el que las penitenciarías exceden su capacidad. Según el director de Rebibbia, Carmelo Cantone, las autoridades deberían proveer alternativas a la reclusión y prevenir el crimen. Cantone sabe que no es una opción económica, pero explica que tener a una persona en la cárcel durante un día cuesta unos €200, por lo que a largo plazo, tomar otras medidas redunda en una buena inversión.
EN PRIMERA PERSONA
Rocco D’Amato estuvo encerrado durante 13 años, desde sus 20, por homicidio. Vivió todo tipo de tratos vejatorios durante su condena, y describe al sistema de salud penitenciario como “lento e insuficiente”, pero reconoce que después de unirse al programa de reintegración de Rebibbia, tuvo buenas ofertas laborales. Se capacitó en la cárcel y ahora trabaja de jardinero.
Por su parte, Vito Pollaci cumple una condena de 23 años por robar un banco. Lleva seis en prisión y recientemente, se le dio permiso para trabajar fuera de la institución.
Si la población penitenciaria sigue creciendo al nivel actual, pronto no habrá más capacidad para otros reclusos. Los cálculos oficiales estiman que para el año 2012, el número de presos podría subir a 100.000. Por lo pronto, el gobierno de Berlusconi anunció que construirá nuevas celdas en toda Italia para unos 20.000 reclusos. -
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