-
AL DÍA
¿Qué está pasando en Honduras?
por Glenda Estrada – Desde Tegucigalpa | 28.10.09Tres muertes violentas (entre ellas la de un sobrino del presidente de facto Roberto Micheletti y la de un coronel de las Fuerzas Armadas) y el secuestro del padre del viceministro de Defensa de facto, enrarecieron el aire en Honduras. Mientras el presidente depuesto Manuel Zelaya sigue esperando dentro de la embajada brasileña, una comisión de Estados Unidos llega al país para mediar en la crisis. Las elecciones se perfilan como la única salida posible pero, ¿será reconocido el nuevo gobierno? ¿Quién tiene chances de ganar? ¿Son los episodios violentos de las últimas horas parte de una campaña de mercenarios que buscan desestabilizar el llamado a elecciones?
Romeo Vasquez, el Jefe del Ejército de Honduras, rinde sus respetos en el velatorio del coronel Concepción Jimenez, asesinado en Tegucigalpa un día después de que desconocidos mataran a balazos a un sobrino de Micheletti - APUna posible reanudación del diálogo y el sorpresivo anuncio de que Estados Unidos enviará en las próximas horas una misión diplomática, que incluye al secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, reaviva la esperanza de una posible solución a la crisis política hondureña.
Más, cuando ya llegó a la capital el secretario de Asuntos Políticos de la Organización de Estados Americanos (OEA), Víctor Rico, quien anunció que iba a continuar apoyando el diálogo entre los hondureños y pidió a las partes hacer un esfuerzo final para que se puedan realizar las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre.
A 37 días de la llegada de Manuel Zelaya y su asilamiento voluntario en la embajada de Brasil, las dos partes negociadoras ven con optimismo la visita. “Nuestro objetivo es llegar a un acuerdo negociado manteniendo el espíritu del pacto San José”, dijo Víctor Meza, uno de los representantes del depuesto presidente.
Por su parte, Vilma Morales, delegada del gobierno de Roberto Micheletti, anunció que desde que se instituyó el diálogo el pasado 7 de octubre, ambas partes han avanzado sin presiones. “Soy optimista que podemos llegar a un acuerdo esta semana”.
Aunque se habla de un avance de un 95 por ciento en las negociaciones, el tema de la restitución sigue siendo la piedra en el camino. Y sobre esto Micheletti fue claro: “No hay restitución, podemos hablar de una tercería”. La posición sigue firme, no depondrá su cargo mientras Zelaya no haga lo mismo.
El diálogo se estancó hace casi una semana, cuando las partes tocaron el punto de qué poder del Estado deberá avalar el retorno de Zelaya al poder. La posición del depuesto mandatario es que sea el Congreso, ya que ese organismo hizo el decreto que le destituyó del cargo, mientras que Micheletti propone que sea la Corte Suprema de Justicia, que emitió una orden de captura contra el ex mandatario y opina que éste no debe volver a la silla presidencial.
UNA NUEVA MISIÓN
Pero, la visita de la misión estadounidense, ocurre en un momento crítico, cuando han ocurrido una serie de hechos delictivos en el país, entre ellos el descubrimiento de varios cementerios clandestinos de avionetas con matrícula venezolana, utilizadas por narcotraficantes en la zona de la Mosquitia, al noreste del país.
Para algunos analistas nacionales, aparte del tema de la solución a la crisis política, este problema podría ser el que ha traído a Shannon a Honduras, cuando su país lidera una encarnizada lucha contra el narcotráfico, que ha convertido estas zonas inhóspitas de la geografía hondureña en un preciado puente, quizá el más importante, de trasiego de droga hacia Estados Unidos.
Sobre todo cuando su país ha cancelado las ayudas no humanitarias a Honduras, entre ellas el apoyo a los entes antidrogas del país.
CLIMA ENRARECIDO
Pero eso no es todo. En pocos días Honduras ha sido sacudida con tres muertes violentas, la del coronel de las Fuerzas Armadas, Concepción Jiménez Gutiérrez (baleado en la espalda cuando llegaba a su residencia en el oeste de Tegucigalpa) y la de dos jóvenes, uno de ellos, de nombre Enzo Guillermo Micheletti, sobrino del presidente de facto Roberto Micheletti (cuyo cadáver apareció maniatado y con dos balazos). A estos hechos ocurridos el fin de semana se suma el secuestro de Alfredo Jalil, de 81 años, padre del viceministro de Defensa de facto, Gabriel Jalil Mejía.
Aunque la Policía y los entes de investigación no han dado una versión oficial de si habría alguna conexión entre estos tres últimos hechos, el jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Romeo Vásquez Velásquez dijo que se manejan diversas hipótesis. También admitió que se tiene conocimiento de personas de diversas nacionalidades (no reveló cuáles) que han ingresado al país en las últimas semanas.
Sobre las versiones de un supuesto grupo de mercenarios que habría entrado al país para agudizar las medidas de presión para que Micheletti le devuelva el poder a Zelaya, Vásquez Velásquez manifestó que “Todo esto lo investigamos y no queremos dar detalles para no entorpecer la investigación”.
Por su parte, el comisario de policía, Danilo Orellana dijo que esperaba que no se tratara de un asunto político dirigido por los grupos de izquierda, porque “esto abriría más las heridas en el país”.
A pesar del panorama, la llegada de la misión diplomática de ese país, conformada además por el subsecretario Adjunto Principal para el Hemisferio Occidental Craig Kelly y el Asistente Especial del Presidente y Director Principal para Asuntos del Hemisferio Occidental, Dan Restrepo, tiene aires esperanzadores.
Según un comunicado de la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, los diplomáticos tienen previsto reunirse con ambas partes “para discutir las estrategias para impulsar hacia delante el proceso Guaymuras. Se instará a ambos a mostrar flexibilidad y a que redoblen sus esfuerzos para que la crisis llegue a su fin”.Las elecciones, ¿una solución inmediata a la crisis?
Según las encuestas Porfirio Lobo podría ser el nuevo presidente hondureño - APLa Resistencia al Golpe ha advertido que saboteará los comicios por considerar que fueron convocados por autoridades sin legitimidad en el país. Sin embargo este anuncio no ha detenido el proceso que, según una encuesta realizada por la firma Cid Gallup, es aceptado por un 75 por ciento de los hondureños.
Este llamado a elecciones ya resuena en la voz de la comunidad internacional. El mismo secretario de Asuntos Políticos de la OEA, Víctor Rico habla de un desarrollo con “normalidad” del proceso electoral el 29 de noviembre. Por supuesto, solo después de hallarle una solución a la crisis que hoy suma 4 meses.
Pero el proceso sigue vivo. Las primeras papeletas impresas de los candidatos están en las bodegas del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y las instalaciones de colegios y escuelas públicas están listas para recibir a los votantes.
El lunes, vehículos móviles del Tribunal Supremo Electoral se trasladaron a todos los rincones del país, como parte de una campaña que no solo pretende explicar a los hondureños cómo y dónde votar, sino concienciarlos de la importancia que tiene su voto.
“Yo ejerceré mi derecho ciudadano. Sé que la situación del país no es la mejor, pero estoy convencida que las elecciones son la única solución a la crisis”, dijo Mireya González, una jovencita que estudia magisterio y que votará por primera vez.
Mientras cuatro de los seis candidatos a la silla presidencial continúan su lucha llamando a los electores a ejercer el sufragio, esta vez no por un partido político, sino por Honduras, la encuesta de la firma Cid Gallup, cuyos resultados han sido develados a 32 días de las elecciones, coloca al aspirante nacionalista Porfirio Lobo Sosa arriba del candidato liberal Elvin Ernesto Santos.
Según la encuesta, si ayer hubiesen sido las elecciones, Lobo Sosa las hubiese ganado al obtener el 37 por ciento de intención de voto contra un 21 por ciento de Santos. -
ILUSTRACIONES RELACIONADASNOTAS RELACIONADAS






















