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AL DÍA
Racismo en EE.UU.: volver al pasado
20.09.09En Estados Unidos todos se acusan de racistas y la palabra vuela en todas direcciones, creando un laberinto de espejos que le quita su significado y su resonancia, y la convierte más bien en un dardo que en un estigma. Quienes critican a Barack Obama, ¿lo hacen porque no comparten sus políticas o porque es negro? En un país en el que el racismo aflora en medio del debate por un plan de salud más justo y equitativo, algunos vaticinan el resurgimiento del Ku Klux Clan, mientras que otros creen que hay personas que jamás aceptarán a un negro en la Casa Blanca.
“¡Mentiroso!”, le grita el republicano Joe Wilson a Obama en medio de su discurso. El escándalo en el Capitolio instaló al racismo en el centro del debate - APSegún parece, por estos días, en Estados Unidos, todos son racistas.
¿El legislador republicano Joe Wilson? Racista, porque le gritó "¡Mentiroso!" al primer presidente de raza negra en la historia de Estados Unidos. ¿Los que protestan en los debates sobre la reforma al sistema de salud y los partidarios de la igualdad de oportunidades? Racistas. ¿Y Barack Obama? Es el "racista en jefe", escribió un líder de la reciente protesta conservadora en Washington.
La palabra vuela por todas direcciones, creando un laberinto de espejos que le quita su significado y su poder y la convierte más bien en un dardo que en un estigma.
"Llegamos al extremo de no tener una palabra que podamos usar para calificar de racista a alguien que lo sea verdaderamente", dice John McWhorter, que estudia raza e idioma en el Instituto Manhattan. “Mientras más abstractos y abusivos seamos en el uso de las palabras, más difícil será referirnos a lo que significábamos originalmente con esos términos", dijo.
Lo que la palabra significó alguna vez -y todavía significa en el diccionario- es alguien que cree en la superioridad inherente de una raza particular o que tiene prejuicio hacia otros.
Esta definición dio municiones al movimiento en favor de los derechos civiles, que hace 50 años usaba una estrategia de enfrentamiento al racismo para cimentar una influencia moral y obtener igualdad de derechos.
La intolerancia declarada se desvaneció, aunque muchos siguen viendo vestigios de prejuicio y denuncian racismo. El vocero de Obama puso paños fríos y rechazó insinuaciones de que el racismo tuviera que ver con las críticas al presidente, pero otros consideran que ésa fue exactamente la motivación del exabrupto de Wilson durante el discurso del mandatario.
¿RACISTA YO?
El de racista es un cargo fácil de formular contra el individuo que sostiene un cartel que representa a Obama como el brujo de una tribu africana con la nariz perforada por un hueso. Pero es casi imposible demostrar -o refutar- las afirmaciones de que el prejuicio, y no la pura política, provoca la oposición a Obama.
"Hay que ser muy cuidadoso al transitar ese camino", dice Sean Wilentz, un profesor de la Universidad de Princeton que estudia historia política y social de Estados Unidos.
"Es un modo de interpretar el mundo en que la raza lo atraviesa todo, donde todo es raza", agregó Wilentz, quien apoyó a Hillary Clinton en el 2008 y sostuvo que la campaña de Obama la acusó falsamente de suscitar temores raciales. "No todo es sobre la raza", agregó.
Sea como fuere, la raza sigue siendo un factor importante en la vida estadounidense, según Brian Smedley, director del instituto de política de la salud en el Centro Conjunto de Estudios Políticos y Económicos, que se concentra en la gente de raza negra.
"Sabemos por un amplio corpus de ciencias sociales que una porción numerosa de estadounidenses alientan prejuicios raciales", dice Smedley. "En el contexto de la reforma de la salud, es bien evidente que la raza desempeña un papel importante para formar la opinión pública". Pero "es difícil decir que el racismo es el motivo (de las objeciones a la reforma del sistema de salud promovida por Obama) porque la gente no cree ser racista", agregó.
Sin embargo muchos no tienen dudas de que otros son racistas, aun cuando esas otras personas son negras.
McWhorter, del Instituto Manhattan, dijo que durante las batallas por la igualdad de oportunidades en la década de 1990, "racismo" y "racista" empezaron a aplicarse a las políticas liberales tendientes a compensar la discriminación del pasado, y después se extendieron a quienes creían en esas políticas.
Así es como esos términos llegaron a ser esgrimidos contra Obama.
"Racista es una persona que discrimina o alienta prejuicios en base a la raza. Discriminación es un tratamiento en base a categoría en vez de mérito individual", asegura Tom Molloy, un ejecutivo retirado de servicios financieros de Brentwood, Nueva Hampshire. "Barack Obama favorece políticas que darán preferencia a grupos en base a raza en vez de mérito individual. Se le llama igualdad de oportunidades".
Carol Swain, profesora de la Universidad Vanderbilt y autora de "El nuevo nacionalismo en Estados Unidos", argumentó que "con un presidente negro, un secretario de Justicia negro y negros en varias posiciones de poder en todo el país, podría ser éste el momento en que admitamos que cualquiera puede manifestar actitudes y acciones que otros puedan caracterizar justificadamente de racistas".
VOLVER AL PASADO
El ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter declaró a la cadena NBC que cree que el racismo “ha salido a la superficie por la creencia entre muchos blancos, no solo en el sur sino en todo el país, de que los afroamericanos no están cualificados para dirigir este gran país”.
Carter se preguntó si el congresista Joe Wilson, al interrumpir a Barack Obama gritándole "¡Mentiroso!" (rompiendo el código de honor del Capitolio que impide interrumpir al presidente) hubiera actuado igual si el mandatario hubiera sido blanco. Wilson representa a un estado sureño y pertenece a la asociación Hijos de los Veteranos Confederados. “Mi padre no tiene ni un solo hueso racista en su cuerpo”, lo defendió su hijo.
Tal vez sea cierto que el racismo sigue latente en Estados Unidos y que como asegura la periodista Maureen Dowd en el New York Times “hay personas en este país que no quieren que su presidente sea negro y nunca lo aceptarán”.
“Supongo que dentro de poco veremos aquí a gente con capuchas blancas y persiguiendo a los congresistas por el campo si no actuamos a tiempo”, vaticinó el congresista afroamericano Hank Johnson en referencia a un posible resurgimiento del Ku Klux Clan. -
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